inicio de gira festivales discos +escenarios espacios entrevistas muestras y expos quescuchamos +info
 
Lo que nos hermana
por Pedro Patzer*
 

“Y así nos reconocemos/ por el lejano mirar,/ por las coplas que mordemos,/ semillas de inmensidad” - escribió Atahualpa Yupanqui.

Los ríos se hermanan con los colores (como el Río Pinturas y el río Colorado); el carnaval se hermana con los sabores divinos y paganos (gusto a chicha y albahaca, a Dios y diablo); los perros se hermanan con los escalones de los mendigos y las estaciones de trenes; los potreros hermanan a los campeones del barrio con el sol de trapo; los cóndores hermanan el antiguo cielo indígena con eso que llaman civilización (aunque ya sabemos que lo barbarie es la civilización); los vallistas hermanan la zamba y la baguala; los mineros hermanan el secreto sol de la noche con la misteriosa luna del día bajo tierra; el azúcar hemana al zafrero con el heredero de la silla de Discepolín en el cafetín; los caminos hermanan a los desesperados que ofrendan a la Difunta Correa y al Gauchito Gil; el mate hermana a las siete de la tarde con las siete de la mañana; la vidalera hermana el eco con la copla; la madera hermana la lluvia con la guitarra; la fe hermana la virgen con el sagrado bandolero; la llanura hermana la milonga con el silencio; la alfalfa hermana al médico con la curandera; el mar hermana al náufrago con el poeta; el limonero hermana la infancia con la vejez; el legüero hermana el latido musical del corazón del pueblo con los caminos; la kachakuna hermana al cerrero catamarqueño con la vicuña; el horizonte hermana al turista y al nativo; agosto hermana a la Pacha y a la Mama; la noche hermana a los presentes con los ausentes; Santiago hermana al río dulce con el Salado; la herida hermana lo que se calla con lo que se canta; la luna hermana a los pescadores del Iguazú con los cachapeceros de la selva; la hora hermana al preso con el guardiacárcel; el cerro hermana las piedras con las nubes; el cielito hermana las guitarra con los fusiles; el gallo hermana el último bostezo de la luna con el primer deseperezarse del sol; el humo del fogón hermana al peón con el patrón; el ceibo hermana el rojo de su flor con la última llama del atardecer; los jueves hermanan los topamientos con las comadres; el conventillo hermana el sainete con el inmigrante; el ombú hermana al gaucho con la sombra; el guiso hermana al invierno con el sabor; el truco hermana las espadas con el oro; el delantal hermana al niño rico con el pobre; el resero hermana el alma con el horizonte; la muerte hermana al hombre con el misterio; el puente carretero hermana la chacarera con la vidala; la kacharpaya hermana el adiós con el carnaval; el chamamé hermana al Paraná y al Uruguay; el pehuén hermana el bosque con la cordillera; el puchero hermana al país de la verdura con la provincia de la carne; Gardel hermana el folklore con el tango; el kultrun hermana el rugir del cielo austral con el cantar mapuche; el antigal hermana los antiguos caseríos con los cementerios indigenas; la alfarería hermana al barro con las manos del artesano; el aljibe hermana a Borges con los patios del antiguo Buenos Aires; la murga hermana las almas negras de las dos orillas del Plata; el trago hermana al tomo y obligo; el contrapunto hermana a los vencidos con el diablo


 
 
 

 

Más Panes y Cielos