Pan, el manjar de la plegaria
por Pedro Patzer*
“Pan, con harina, agua y fuego/ te levantas. Espeso y leve, recostado y redondo, repites el vientre/ de la madre/ equinoccial/ germinación terrestre.” - escribió Neruda
¿Será el pan la invención que media entre Dios y el hombre? ¿Será amarillo el pan, porque en él se esconde el secreto sol humano? ¿Tendrá el pan el sabor de todos los vientos que el trigo le ha robado a la tarde?
El hombre de la época Neolítica, aprendió que triturando las semillas y los cereales y mezclándolos con agua, se producía una papilla. Cierto día uno de estos hombres olvidó esta papilla en una especie de olla, y al regresar de su olvido halló una torta granulada y seca: el pan acababa de nacer. ¿Habrá sospechado este primitivo ser que por su hallazgo se desatarían guerras, traiciones, venganzas, alianzas y que hasta el hijo de un Dios, consagraría al pan como símbolo para su sagrada ceremonia?
¿Cómo habrá sido el sabor de ese primer pan? ¿Se habrá parecido al hambre que a Juan Valjean, el protagonista de Los Miserables, empujó a cometer un pequeño hurto: robó una rebanada de pan, estuvo preso 19 años? ¿Con qué salvaje hambre lo habrá devorado, llevándose al prehistórico paladar el sabor del futuro de la humanidad, y por qué no, también, el porvenir de los dioses?
Seguramente, luego de comer pan, el hombre neolítico, habrá comenzado a evolucionar, porque sin duda el pan además de haber sido el motor de la historia humana, también ha sido el elemento que ha hecho progresar el espíritu del hombre:
En un pan duro caben los mártires y los esclavos,
En un pan duro los jornaleros y los bandoleros rurales
En un pan duro los santitos paganos y las viejas canoas
En un pan duro la historia del mundo y la de la utopía:
Cuando San Francisco Solano llegó a La Rioja, fue invitado a compartir la mesa de un poderoso encomendero. Cuando se iban a disponer a comer, tomó el santo un pan y al apretarlo brotaron del mismo, largos hilos de sangre. San Francisco Solano se levanto y dijo:
- “No comeré nunca en la mesa en la que se sirve pan amasado con la sangre de los humildes”. Inmediatamente comenzó su campaña a favor de los desheredados
En un pan duro los templos y los libros amarillos
En un pan duro los profetas y los caudillos
En un pan duro Martín Fierro, el Quijote y Larralde
En un pan duro el mendigo y la miseria del rico
En un pan duro los secretos del Paraná y su mariscada
En un pan duro el dolor de Evita
En un pan duro la muerte de Guevara
En un pan duro la gambeta de Diego y el Juguete Rabioso de Arlt
En un pan duro la mazamorra que se elabora en los versos de Agüero
En un pan duro los pibes del paco y los pueblos que mueren desde que el tren ha dejado de pasar por su estación
En un pan duro la locura
En un pan duro la Magdalena y la misionera
En un pan duro el invierno del resero y el verano del jangadero
Sostienen que no debe ponerse el pan en la mesa dado vuelta porque hacerlo, según creencia, es poner a Dios al revés
Aseguran que no se debe arrojar un pedazo de pan sin besarlo previamente, porque sino Dios castigará a quién lo hiciera, arrebatándole su vejez
Es costumbre decir cuando se anuncia la llegada de un nuevo hijo, que este viene con el pan debajo del brazo
Pan, realidad y metáfora, pan, vigilia y desesperación, pan, quimera y el mundo que perdimos, primo de la lluvia y el desierto, el pan es el protagonista de la historia universal
porque el pan tiene memoria de agua y sal, acaso recuerdos de diluvio y salinas, acaso reminiscencias de ahogados y labradores, acaso el alimento que nace entre el día y la noche
Por el pan habla el profeta y lucha el revolucionario, por el pan tienen nombres los fulanos y los menganos, por el pan nuestro de cada día, alcanzamos el manjar de la plegaria,
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