Darío Poletti nació en Buenos Aires, Argentina. Para su octavo cumpleaños, su padre le hizo un regalo que marcaría el transcurso de los siguientes años: una batería. Estudió este instrumento con maestros reconocidos como Rolando Picardi, Ricardo Giles y el increíble Junior Cesaris. A los 20 años, en una época confusa de dictadores y democracia, comenzó a trabajar como músico profesional. En un principio fue parte de un grupo de la época llamado "Los Bárbaros", luego comenzó a tocar con la cantante Silvina Garré y poco a poco fue aprendiendo ciertos recursos tecnológicos que se utilizan en estos días. No solamente fue baterista de Silvina: también fue arreglador y director junto con el bajista Gabriel Lazzarini. Grabó dos discos con ella: "Otro cuerpo más", con la colaboración de Lito Vitale y Sartén Asaressi, y "Baglietto - Garré en vivo". Quizás esa haya sido la primera vez que una computadora participó en un escenario argentino. Más tarde tocó con Patricia Sosa y participó en su primer disco solista como baterista y programador. Hacia fines de los 90' investigó el mundo de los instrumentos andinos y africanos. Participó en la grabación y producción del proyecto "Cuatro mujeres, cantos de la Tierra" que cuenta con la presencia de Micaela Chauque, Ema Cuañeri, Beatriz Pichi Malen y Justina de Oruro. Comenzó a componer y re-descubrió su relación con la madre naturaleza. Nació su primer disco solista, "Momentos Sagrados", buscando una comunión del hombre con la Tierra. Compuso la música para la obra de danza contemporánea "En el principio" dirigida por Tamia Guayasamín. Participó también como percusionista en el disco de Tony Robles "Pesadas puertas". Hoy realiza talleres donde propone una actividad de introspección con fines terapéuticos a través del sonido y la música, basándose en su exploración de músicas ancestrales. Gracias a este camino que no descarta la música popular ni los recursos técnicos de la época actual, grabó su segundo disco, Savia de la Tierra, (2010).
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