Sentencia Carlos Flores, voz líder de Los Laikas, director del grupo, alma matter, compositor, arreglador, profesor de música y luthier.
Este norteño nacido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, no parece ser lo que frasea.
Con cadencia en el hablar, pero con su pensamiento a mil por hora, parece como si bebiera cada palabra que dice, pero cuenta, explica e informa detalladamente sobre estos 35 años de vida musical que lo tienen al mando de Los Laikas, un grupo formado allá por 1972, -cuyo nombre, en idioma aymara significa “Los Brujos”- que ha seguido un largo trayecto musical de crecimiento e innovación, mirado al norte, a la cultura que los vio nacer y la cual nunca han abandonado.
“Para este año pensamos sacar un disco. Ya estoy preparando el repertorio. Tengo más o menos alrededor de treinta o cuarenta temas, de los cuales uno después va eligiendo lo mejor, trata de buscar la idea de un disco. En este caso, pienso armar algo con invitados. Durante muchos años he tenido muchos amigos en el ambiente, siempre quise tener invitados, y nunca lo logré, así que creo que éste es el momento."
Carlos Flores transitaba la adolescencia cuando comenzó a interesarse por la música y la posibilidad de plasmar su talento en un escenario...
“Antes yo era solista, hacía boleros, temas mexicanos y los 15 años empecé a cantar folklore. Obviamente comencé cantando temas de los Beatles, estuve 4 meses en un grupo de pop y después poco a poco, nos fue gustando la música del altiplano. Nosotros somos de Santa Cruz de la Sierra y allí no se fomentaba el folklore, no se escuchaba quena, ni sikus ni charango, solamente guitarra, takirari, chovena, carnaval, esa era la música que escuchábamos.
Cuando recién comenzamos ganamos el primer premio de un festival – El de El Lauro, en 1968- que se hizo en Cochabamba, como cuarteto eso nos dio pie a tocar en diferentes lugares, como Oruro, Potosí, Tarija, Sucre, Cochabamba, y nos fuimos alimentando de la música de otros géneros. Así fuimos agregando cada vez más y cuando llegamos acá en el año 1972 ya teníamos una base bien formada.
Volvimos a los tres años a Bolivia.
Fuimos revelación en Cosquín, aunque nunca habíamos concursado en el festival. Marbiz nos vio en la peña oficial. Habrán sido las 3 de la mañana, y nos dijo `ustedes tienen que estar en el escenario mayor´ Salimos a las siete de la mañana, la actuación duró casi una hora, no nos dejaban bajar, fue una locura. Hoy día no veo que haya sucedido una cosa así, en ese entonces había muchos grupos buenos, había muy buena música, de gran calidad, que ahora no veo.”
¿Cómo fue el proceso de crecimiento y permanencia, luego de 35 años de andar caminos con la música?
“Los Laikas siempre en cada disco marcamos algo diferente, no hacemos netamente folklore andino, siempre tratamos de buscarle una cosa nueva, yo me acuerdo cuando fuimos a Jesús María, Villa María, Cosquín en el año 1982, con batería y bajo, que en ese entonces nadie los usaba. Todavía se tocaba con micrófono de línea.
Fuimos muy criticados por eso, incluso Julio Marbiz, dijo “¿cómo folklore con batería y bajo?”, no le gustó para nada…
Hicimos toda la gira y a los dos o tres años empezaron a aparecer grupos con batería y bajo.
Después nosotros dijimos “vamos a retomar otra vez”. Siempre quisimos buscar cosas nuevas, en cada disco vas a encontrar algo nuevo, no es una cosa lineal. Hacemos básicamente folklore del altiplano y de ahí en más, buscamos hacer temas latinoamericanos. En otros discos hicimos temas clásicos, o temas populares que en su momento han sido olvidados y volvemos a darle otro color con instrumentos de viento."
¿Qué los diferencia a Ustedes de tantos otros grupos que hacen música del norte?
“En Bolivia los que marcaron la música más romántica y folklórica son Los Kjarkas, dentro de los músicos andinos, pero de los grupos nuevos son muy pocos los que han hecho una cosa diferente. En realidad éstos han sido imitadores de ellos, lo nuestro marca otra cosa, no tiene nada que ver con ningún grupo. Yo escucho grupos chilenos muy buenos, Quilapayún, Illapu, también tienen influencia boliviana los Illapu"
Flores tiene en su haber muchísimas canciones escritas, algunas en dupla con autores como Jorge Milikota -uno de sus preferidos-, o Jorge Díaz Bavio. Sus temas han sido grabadas por muchos músicos.
"Creo que tengo más de cien temas escritos.
Con respecto a las poesías, siempre uno intenta escribir cosas que tengan un buen sentido, y no buscarle la vuelta a la parte más comercial, que hoy en día está de moda, incluso mucha gente me llama para que componga un tema movido y lo que yo trato de meter es un gran porcentaje de temas que a mi me gustan, si bien vivo de la música, pongo también de lo otro.
Es que siempre tengo pensado que un disco es un material que queda para toda la vida, como un documento y yo lo hago de esa manera, no puedo grabar cualquier tema. Desde el más sencillo hasta el más complicado tienen que ser temas que me gusten.
Siempre estoy escribiendo, este año quiero componer con Roberto Ternán, por ejemplo, uno de los autores del momento. "
"Me han grabado varias veces, incluso he ido a grabaciones en las que no sabían que yo era el autor. Sin embargo, yo no escribo para eso, lo hago porque a mi me gusta y si me graban mejor, lo importante es tratar de seguir creando y que ese material se siga escuchando.
Los últimos materiales han sido una producción independiente, de ellos se ha convenido con la empresa discográfica, no me han impuesto nada y eso es lo bueno, entrar a un estudio y decir “yo quiero grabar este tema” , y desarrollarlo al gusto de uno."
"Alguna vez sacamos un disco que pensábamos que nos iban a rechazar, "Los Laikas Internacional", donde incluímos temas de películas. Luego grabamos "Camino a San Francisco", Clarín saco toda una página diciendo por qué hacíamos esos temas si nosotros hacíamos música del altiplano. Nuestra explicación fue que con nuestros instrumentos de viento se puede hacer otro tipo de música.
A “California Soñolienta” por ejemplo los vientos le dan otro color.
La música está para apreciarla con el instrumento que quieras, no hay una regla que dice que se tiene qué hacer con ese instrumento, la quena y el sikus son difíciles de interpretar, no cualquier tema se puede hacer, es todo un desafío y lo bueno es que salga bien."
La carrera internacional de Los Laikas, los ha llevado de gira a Japón en mas de una oportunidad –la primera fue en 1976- y eso fue una experiencia de la que han sacado provecho musicalmente y en otros sentidos. Por algo se los llama embajadores de la música latinoamericana.
“Tuvimos 12 viajes a Japón, allí tenemos fans y muchos grupos que tocan igual que nosotros. Creo que en la época que nosotros fuimos no había ido un grupo como nosotros, teníamos 20 años, la forma de ser de los japoneses es distinta a la americana y es como que a la juventud le cambiamos un poco la cara. Ellos son de sentarse y escuchar, y cuando termina la última nota, aplaudir. Nosotros cambiamos eso, hacíamos participar y la gente se levantaba, porque son bastante introvertidos, algunos se animaban a subir al escenario, armamos una cosa muy linda y a través de nosotros, empezaron a ir otros grupos.”
También han realizado extensas giras por el sur de la Argentina…
“Uno dice el sur es como que si uno hiciera un viaje cuesta arriba, el norte es más fácil para ir, tenés Córdoba, Santa Fe, Salta, Santiago, hay más movimiento comercial y en el sur no existe ese movimiento, aunque hay mucha necesidad de escuchar música del norte. Es que los habitantes de sur, son catamarqueños, santiagueños, la mayoría de ellos y entonces se nos hace menos difícil el viaje, es todo un desafío."
¿Como ves ahora el folklore, comparado a los años en que Ustedes empezaron?.
"La juventud ha estado buscando evolucionar y cada cambio genera mil cosas porque la música ha tenido sus altibajos, y también una parte en la poesía, que se ha hecho mucho más comercial. Hoy las canciones no te dicen nada, no tienen el contenido como debería tener, como escribía el Cuchi, Ábalos, infinidad de compositores.
Por otro lado yo creo que es el “latinoamericanismo” que nos está despertando ese interés por la música, que no es solamente la música andina, también esta la cubana, la centroamericana, hay muchos grupos y lugares donde uno puede escuchar y bailar, tengo contactos con músicos que incluso trabajan conmigo de vez en cuando y están tocado música cubana, salsa, están interesados en todo, incluso en la música andina, tocar quena, charango, hay chicas que tocan charango muy bien, me parece que es bueno eso, porque creo que todo esto, por la unión latinoamericana ha despertado mucho esa cultura. Tenemos muchísima cultura y mucho por recorrer
En Argentina, yo creo que los que marcaron una linda época y pusieron un poquito más arriba la chacarera fueron Jacinto Piedra, Peteco Carabajal con MPA."
Los proyectos grupales y personales
¿Además del disco qué tienen pensado hacer este año en cuanto a presentaciones y giras?
"Estamos tratando de expandirnos un poco acá en Buenos Aires, y en el Gran Buenos Aires, de hacer algunas actuaciones, presentarnos en donde se pueda y después como siempre todos los años en la época de los festivales, éste último año estuvimos en pocos lugares, hemos tocado mucho más en el sur.
De tanto salir al exterior creo que perdimos un lugar y es lo que estamos tratando de recuperar, por eso vamos a tocar donde se pueda de manera de estar en boca de la gente. "
Paola De Senzi
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