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Marcelo Perea
"Las canciones son disparadores para buscar mundos."

 

La voz en el contestador es la de Mercedes Sosa. Canta a capella la zamba "Lapachos en Primavera", una de las más bellas composiciones de los últimos tiempos, que la Negra descubrió en uno de esos disquitos que le acercan los artistas. La cantora pide permiso para grabarla y el autor, receptor del mensaje, aún hoy, lejos de aquel momento mágico, no puede salir del asombro.

Marcelo Perea -el autor- tiene en su mirada la inquietud de un artista que recién da los primeros pasos, y sin embargo lleva en sus manos más de 20 años de acariciar teclas de pianos, partituras y poemas escritos desde un lugar único y especial: el del paisaje, que reside en la esencia de todo artista santiagueño. "Se privilegia muchísimo la energía que se está transmitiendo, el alma. Para nosotros, que lo hemos mamado allá es muy importante el sonido. Eso deriva en una simpleza y economía de elementos: nos gusta variar acordes solamente si eso tiene un sentido, sino nos gusta trabajar con armonías simples. Como Los Coplanacu, ellos manejan melodías muy simples y cuando suenan son como una orquesta sinfónica."

Perea sabe de qué habla. En sus canciones predomina la tierra, el sentimiento de pertenencia, el recuerdo constante de lo provinciano, aún viviendo en Buenos Aires desde hace 16 años. Esa sensibilidad fue lo que percibió otra gran artista, Teresa Parodi, a la hora de buscar un productor para su flamante disco"Corazón de Pájaro"

¿Cómo fue el encuentro con Teresa?

"Para cuando me convocó en marzo, ya tenia todo su repertorio elegido. Entonces mi tarea de productor era hacer que ella lo volcara a la grabación. Este es un disco bisagra, porque es el primero como intérprete. Así que charlamos mucho para ver qué era cada canción para ella, estuve un rato grabándola, donde me contaba todas las imágenes que le implicaban cada letra y melodía y ahí empecé a trabajar. Como un estudio de mercado de su alma. Me impresionó con su inteligencia, su experiencia. Fue un trabajo exigente que se grabó en muy buen clima,algo clave para nosotros. Fue un gran aprendizaje para mí. Hice toda la producción del disco y la mitad de los arreglos, junto con Lucas Hommer."

Marcelo comenzó a tocar el piano a los siete años. Su madre pianista -"tocaba muy buenos tangos"- y su padre, gran amigo de Agustín Carabajal, mixturaron el alma de este músico, productor, cantante, compositor, docente y autor. Luego, a los 18 años, vendría un viaje a Córdoba para perfeccionase en la universidad, y en el conservatorio licenciándose en la ejecución del instrumento. Allí nació la pasión por el folklore. "Tuve la oportunidad de tocar con mucha gente cuando volví a Santiago, con Coplanacu, con los Carabajal, con Alfredo Ábalos, con Sixto Palavecino, eso fue increíble.

Un dato importante en la carrera de este santiagueño es el haber logrado dos reconocimientos -el mismo año- en el Festival de Cosquin 1998: como mejor solista y como grupo instrumental junto a Néstor Garnica, algo que -admite- no supo aprovechar en aquel momento. "En realidad para esa época yo no tenia ni idea de cómo encarar mi actividad artística, me volví a Santiago y seguí haciendo mi música, quizá no lo capitalice. En esa época Cosquin todavía era respetable. Estaban Mercedes Sosa, Yupanqui, Ariel Ramírez, todavía Cosquín tenía el sabor ese de que hay que aprender mucho para llegar ser como los que estaban en el escenario."

¿Y de dónde surge la veta de componer?

"Desde adolescente que hago mis canciones, pero nunca pensé que esa veta iba a tener tanta difusión. Luego de Los Carabajal, armamos el grupo "El Brillo" con Raly Barrionuevo y Walter Carabajal y allí empecé a componer. Los santiagueños tenemos un arraigo muy fuerte del alma con la tierra. Estoy feliz de vivir acá, creo que mi lugar en el mundo es Buenos Aires, pero el corazón santiagueño lo tengo allá. A mí me sirve esa identidad tan fuerte que tenemos nosotros, ese modo de entender la música, de entender el sonido, que hemos mamado de muy chicos. Yo a veces hablo con músicos de allá y eso es obvio, no importa si tenés una buena voz, es algo que no se puede definir pero que debe estar. Es como decía Yupanqui, "un mundo en cada sonido" que es lo que hay detrás de esto."

Perea lleva grabados cinco discos: “Homenaje a los Maestros” donde rinde tributo a los grandes de la música de Santiago; “Desde la vieja trama”, con Rodolfo Sánchez, Jorge Giuliano, Pablo Rodríguez y Edith Rossetti como invitados, “Buscando madera”, “Clásicos del tango en piano solo”, editado en el 2004. y "Salí", su último disco, lanzado a fines del año pasado, grabado en su propio estudio y en el que tocó todos los instrumentos. La chacarera que le da nombre al disco resume lo que el músico intentó transmitir en este trabajo: "Salí, ganate el mundo con tu amor, dejá que el corazón refleje así esa canción que va..." invitación al movimiento, a dar un paso al frente.

¿Por qué ese nombre para el disco?

"Esa palabra tenía un significado, el de salir y reinsertarme luego de estar ausente. Salí es como entrar despacito de nuevo a mi música. Como diciendo vuelvo, aquí estoy de nuevo."

Vos mismo interpretaste todos los instrumentos. ¿Eso fue por alguna razón en particular?

"Lo produje en mi casa en un estudio de grabación casero con todas las cosas que hacen falta, y la experiencia que yo tengo de grabación me sirvió. Pero tenía ese temor de estrenar un estudio. La verdadhabía un montón de amigos que estaban listos para venir a cantar y tocar y yo no sabia bien cómo iba a salir, y como era muy artesanal, lo hice todo solo. Toqué el bombo, el piano, la guitarra y canté. Traté de elegir cosas que la gente misma había seleccionado de mi trabajo. Me gustó cómo quedó, por supuesto que hubiera sido otra cosa con más músicos."

Entre las canciones de Salí están los clásicos, "La juguetona", de los Hermanos Ábalos; "Criollita Santiagueña", de Chazarreta y Yupanqui; "Chacarera del Chilalo" de Fortunato Juarez, el "Huayra Muyoj", incluida como homenaje del músico a los bailarines; canciones instrumentales como “Tierra”, según el autor "un aire de chacarera dramático, que busca representar la oposición de la voz de la tierra y la del mundo"; la vidala "Monte Carotto", escrita para el pueblo donde vivió en Italia; las zambas “Ese amor que yo sentí” ("ese amor que yo sentí, nació para ser así. De cuerpo fugaz, niño en la ciudad, tan puro que yo no pude ser casa para el") y “Piano enamorado”; y el huayno ”Prende esa luz".

También grabaste un disco de tango, ¿de dónde viene esa veta artística que poco tiene que ver con Santiago del Estero?

"Se había dado la posibilidad de una empresa de turismo que quería producir un disco, y creía que ya había vivido bastante Buenos Aires como para poder hacer tango (ya hacía más de 16 años que residía aquí). Justo viajé a Europa y llevé el disco de tangos. Es una música realmente fascinante, sentí que tenía que hacerlo, es una ventana abierta, me gusta."

Ese viaje del que habla lo llevó a recorrer varios lugares de Italia durante tres meses. "Estuve haciendo cosas que me hicieron salir un poco de todo este círculo festivalero, una gira de tres meses para una una ONGa beneficio de los chicos de Santiago. Toqué en toda Italia, fue una experiencia muy linda."

¿Y te costó comenzar de nuevo acá?

"Quedé un poco fuera del círculo y mucha gente no se enteraba de lo que estaba haciendo. En esa época me he dedicado a mis alumnos, a dar clases, clínicas, buscando un poco dentro mío qué quería hacer. El año pasado con "Salí" empecé a moverme y la aspiración es volver a insertarme un poco tal vez con más experiencia, tal vez mas tranquilo."

Marcelo Perea no descansa. A su tarea como docente- dicta clases de piano, canto, guitarra y bombo, armonía, improvisación, búsqueda del estilo propio- le agrega su nueva etapa como productor - luego de la producción del disco de Teresa lo esperan otras propuestas- y está preparando su próximo disco, aún sólo un proyecto, que va tomando formay que acaso lleve como título “Sin pensar”, con la idea de hacer piano y canto e invitados."

Quizá lleguen más milagros mágicos a su carrera (como el de Mercedes, como el de Teresa). Mientras tanto lleva sus sueños intactos según dice, con la idea de que su música le quede cómoda y lo represente, y que sus canciones sean disparadores para buscar mundos. Algo que hasta el momento, ha funcionado a la perfección para Marcelo Perea.

Más sobre Marcelo Perea: www.marceloperea.com.ar y www.myspace.com/marceloperea 

P.D.S