Al sureste de la provincia de Salta, la tierra de Anta es extensa y de vegetación frondosa. El viajero que llega desde el Chaco, por ejemplo, y que viene desde el remoto lugar en el tiempo donde La Forestal devastó los verdes chaqueños y santiagueños, comienza a divisar el espacio que el hacha de los extranjeros -afortunadamente- no alcanzó a llevarse.
Luego de Joaquín V. González, ya en Salta, acercándose a la capital de la provincia, las laderas del camino se convierten en verdes infinitos, ondulantes cada vez, al acercarse la cordillera en la cual el Valle de Lerma duerme. Eso de infinito es porque el horizonte, desde el llano también se divisa verde y allí se pierden los colores del monte. Y uno entiende entonces el significado de los versos de la bella zamba que tomó el nombre de ese lugar: "Ay Anta mi tierra arisca/ sombra de los tigres/ flor de yuchán". Como pocas veces, ocurrió que tres poetas -Leguizamón, Castilla y Perdiguero- se unieron para homenajear a esa tierra, donde el hacha lloró al golpear el monte y donde la luna quema arriba mientras suenan las cajas.
Tal vez como parte de su destino, Raúl Palma nunca deja de homenajear a su tierra. Su origen marca esa impronta de artista, lo que canta y lo que es y transmite sobre el escenario. Y así lo afirma: "Para mí es natural: mi estilo y mi actitud no son una postura, así soy y siento, por eso reflejo, en todos mis trabajos y presentaciones, el amor por mi tierra."
Raúl acaba de unirse a otro artista representativo y defensor de su tierra en un punto cardinal totalmente opuesto al suyo: Juan Manuel Figueroa, cantor sureño de la localidad bonaerense de Tres de Febrero.
Juntos han grabado el disco "De Norte a Sur" en el cual cada uno aporta su arte, a favor de un trabajo muy interesante que por estos días están presentando por todo el país.
¿Cómo surgió esta propuesta de hacer un disco junto a Juan Manuel Figueroa?
RP: "Fue en una guitarreada entre amigos, disfrutando de un lindo asado, Empezamos a cantar algunas canciones tradicionales a contrapunto... y surgió la idea de plasmarlas en un disco."
¿El hecho de ser uno de puntos cardinales opuestos es atractivo?
RP: "Somos de dos zonas totalmente distintas del país pero se aprecian los dos estilos, totalmente diferentes, pero un mismo sentimiento de amor hacia la música popular y tradicional."
¿Cómo se pusieron de acuerdo para elegir el repertorio del disco?
RP: "Deseábamos plasmar en este trabajo todos los ritmos folklóricos de nuestro país, de los grandes autores y compositores que generaron obras clásicas que están en la memoria colectiva de todos los habitantes de nuestro suelo, para que las nuevas generaciones (que aún no los conocen) aprendan a amar nuestras raíces. Es una manera de reafirmar nuestra identidad."
La grabación se realizó entre julio y diciembre del 2009.
Se trata de una grabación independiente, producida y dirigida por Raúl Palma. "De Norte a Sur tiene zambas, cuecas, valseado, escondido, triunfo, chamamé, milonga y canción litoraleña.
Participan invitados como Peteco Carabajal, en el tema "El Coyuyo y la Tortuga", donde, además de la voz, ha puesto el violín y el bombo. Por su parte, Juan Manuel invitó a Marisol D'angelis, que lo acompaña en el valseado "Costera, mi costerita".
Fue grabado en Buenos Aires, con la asistencia de David y Daniel Ursini, quienes acompañaron en teclado, acordeón, bajo y guitarra, en algunos temas.
¿Están conformes con el resultado?
RP: "Ha quedado un trabajo muy prolijo, bien tradicional, como anhelábamos que resultara. Los invitados le han puesto prestigio. Además de Peteco y Marisol también participaron: Claudio Sánchez, Cato Muro, Gabriel Loza, Juan Sena Delgado, Rafael Cuellar, Pablo Villagra, y Oscar Bazán. La producción se completa con la fotografía de Luis Davagnino y el arte y diseño de Valeria Salomón. Todos pusieron su talento al servicio de esta obra y el resultado está a la vista. Y con el hecho de que lo presentemos en este año, que coincide con los festejos del bicentenario, estamos satisfechos y orgullosos."
Mas allá de este disco, la extensa e interesante trayectoria de "el Chango de Anta", como se lo llama a Palma, merece un párrafo aparte: diez discos, innumerables actuaciones y una vigencia que no decae con el transcurso del tiempo. Ha representado a Argentina en países como Venezuela y Estados Unidos y es un asiduo concurrente al escenario mayor de folklore en Cosquin, siempre con su atuendo tradicional gauchescos y la mirada en la tierra norteña.
¿Te considerás un defensor de lo tradicional?
RP: "Absolutamente, y ese es mi aporte desde la música para defender y reafirmar nuestras raíces y nuestra identidad."
En este sentido, ¿cómo ves hoy día lo que es la impronta del "gaucho", tal como lo describe la palabra. Existe aún lo original o hay una postura para la escena?
RP: "En nuestro país (sobre todo en el interior), el gaucho sigue siendo auténtico, luce orgulloso sus prendas tradicionales, mantiene vivas las costumbres: disfruta de las carreras cuadreras, doma, enlaza, disfruta de los bailes del campo, conoce sus danzas, saborea sus comidas típicas."
¿Qué palabras te surgen al escuchar el nombre de tu provincia o de tu región?
RP: "Salta diría que es una tierra heroica, gaucha por excelencia, porque es así: de una hermosura deslumbrante, pero ríspida, celosa, combativa hasta la bravura, defensora de la Patria, y parte innegable de su historia.
Yo, humildemente la plasmé en mi zamba "Salta es una Mujer Morena", donde hago mención de su paisaje, sus vinos, su gente, su música, su historia."
PDS
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