Para el tiempo de la Chaya, en el tórrido verano riojano, Sergio Galleguillo es profeta en su tierra. El resto del año, junto a los músicos que lo acompañan, es la chaya misma donde quiera que vaya. El sábado 6 de septiembre, en el teatro IFT de Buenos Aires, el clima de ese febrero con olor a harina y albahaca, inundará el aire porteño, para cuando los sonidos del Grito Chayero se escuchen en Buenos Aires.
En medio de un impasse entre actuaciones en los festivales invernales -de los más de 5000 en los que hacen presencia durante el año- Sergio nos cuenta que se trae para Buenos Aires a un espacio distinto como es la sala de un teatro.
"Volver a Buenos Aires, es volver al puerto del folklore de nuestro país. Venimos de un lugar como es el interior, donde somos muy fuertes. Tocamos en festivales de 10 mil a 15 mil personas por vuelta. Estuvimos enel festival del Poncho en Catamarca, en el último día, horas antes tocamos en Graneros, Tucumán, ante 25000 personas y en el Poncho no esperaban 7000 que es la capacidad máxima del lugar así que tenemos un promedio de más de 30 mil personas que nos ven en el año. Y venir a Buenos Aires es como volver a comenzar siempre; se nos hace difícil encontrar espacio. Nosotros estamos trabajando muchísimo para poder llegar con más presencia, más en el caso del folklore, que está un poco estancado por los problemas que hay de difusión musical de todo el país.
Así que tenemos la posibilidad de venir de a poquito, el año pasado hicimos un Ópera, este año dos teatros en el IFT y en noviembre vamos a formar parte de un gran festival en el Luna Park."
¿Qué diferencia hay ente el público de Buenos Aires y el de los festivales del interior?
"Hay una diferencia muy grande. Por ejemplo en Tucumán entre mayo y diciembre hay un promedio de 3000 festivales. En Salta otro tanto, en lugares como Trinidad, Alderete, Bella Vista, son lugares chiquitos, y después tenemos festivales como el de la empanada en Famaillá, el Atahualpa que es gigante, 20.000 personas un estadio con un elenco increíble, tenés Morteros Canta al País, Lules Canta a la Patria, el de Alberdi por el día del abogado es decir, festivales multitudinarios, y los chiquitos. La gente que trabaja en la caña, cobra su quincena justamente para ir a los festivales, y disfrutar de la música de su tierra y de sus costumbres.
La gente que viene a vernos en Buenos Aires es generalmente del interior o viene de raíces del interior, es una añoranza que tienen, más que un festejo. Entonces es más sentido porque uno se puede juntar a cantar una zamba, y decir "esa la cantaba mi padre cuando vivía allá", y creo que las dos tienen magia, de un lado por la alegría que viene desde la tierra donde se vive, y del otro porque viven de las añoranzas de sus lugares y son gente que ama el folklore, estudiosos del folklore."
¿Te considerás un músico de festivales?
"Seguimos de cerca todos los movimientos folklóricos. Hoy se viene una moda a lo mejor de cantar con una guitarra y un bombo y salir acantar como hacen Los Copla o por ahí los chicos del folklore creen que pasa por ser populares, o ser vendibles, de hacer música que sea fácil para el aplauso.
Nosotros tenemos la suerte de venir con raíz, somos populares pero podemos cantar canciones para escuchar, tenemos la posibilidad de hacer muchas cosas y creemos que lo mejor que nos puede pasar es provocar sentimientos, añoranzas y al mismo tiempo ser divertidos, porque el país está un poco mal y la gente que va a un espectáculo quiere salirse un poco de la rutina entonces hay que divertirla, entonces salimos a tocar a diferentes lugares, hacemos un show acorde a una peña, otro para un festival y para el teatro tratamos de complementar mensajes, show y después diversión."
¿Sentís que reivindicaste a La Rioja a partir de tu trascendencia, una tradición riojana que estaba dormida, que sos un poco la cabeza de todo ese resurgimiento de la Chaya y las tradiciones riojanas?
"Me tocó una responsabilidad muy grande. La Rioja tuvo en un momento a Chito Zeballos, Ramón Navarro, Pancho Cabral que son poetas de primer nivel. Lo bueno de eso es que yo he compartido con esa gente y he aprendido mucho de ellos y he tocado con ellos, conozco el círculo de la música de La Rioja, admire a Colacho Brizuela, apero yo era músico de La Rioja Trío y siempre tocábamos para los mismos.
Ahora parece que pasa lo mismo, se toca para un corto círculo, y nadie se anima a salir, es como que en La Rioja la gente dice: somos de acá, somos músicos y tocamos para los músicos. Yo quería tocar para la gente y poder ayudar a la gente musicalmente, por eso cuando salté el charco, los mismos músicos me han criticado. Un día dije me voy, salto eso y hago conocer la música, el paisaje y La Rioja y gracias a Dios tuve suerte, me consideran un abanderado riojano, yo me siento muy halagado por eso, es un orgullo, una responsabilidad, gracias a Dios me siento profeta en mi tierra. Parece imposible la frase, pero yo he trabajado socialmente con la gente de mi barrio y los chicos, hasta me han tirado un lance de ser político, y dije que no. Gracias a Dios referente riojano me siento por las cosas que todavía puedo mostrar. "
¿En lo musical qué proyectos hay?
"Impresionante. Ya no puedo pedir más nada. Somos una de las bandas más vendidas en todo el país, somos los que más trabajamos en todo el año, 11 o 12 de shows promedio en el mes y en verano gracias a Dios más todavía. En poco sacamos el DVD con todo lo que es la Chaya nuestra y estamos armando un disco doble, que lo pensamos sacar a principios del año que viene, con homenaje a grandes cantores por un lado y canciones inéditas por otro. También tenemos pensado volver a Europa, es un viaje que estamos armando."
Que les prometés a los que vayan el 5 y 6 de septiembre al IFT?
"Vamos a hacer un homenaje a los Tucu Tucu, y tendremos invitados sorpresa, Ah, y vayan preparados que probablemente cortemos la calle Boulogne Sur Mer para revivir la Chaya Rojana."
Sergio Galleguillo - 6 de septiembre
21:00hs Teatro IFT - Boulogne Sur Mer 549
Buenos Aires
Paola De Senzi
direccion@boletinfolklore.com.ar
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