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Empezaron a Brillar los 40 Años del Festival Nacional de Música del Litoral. Por Diego Vazquez Comisarenco desde Posadas
 

PRIMERA NOCHE – JUEVES 12 DE NOVIEMBRE

En la noche estrellada y cálida de ayer, la capital de la provincia de Misiones volvió a cantarle y a contarle al país, que su festival mayor ya estaba nuevamente en marcha con sus mejores luces y sonidos, para compartir tres días de emociones a orillas del río Paraná. María Ofelia, Chango Spasiuk y La Nueva Luna Chamamecera fueron los números más esperados de la primera jornada.
Organizado por la Dirección General de Cultura de la Municipalidad de la ciudad de Posadas, el evento que convoca a miles de posadeños y visitantes de la región nordeste de nuestro país, demostró una vez más que con altura y buena programación está a la altura de cualquier gran festival nacional.

PROFETA EN SU TIERRA

“Todos esperamos ser tocados por algo: nosotros los artistas y ustedes”, decía desde el escenario el Chango Spasiuk y un fuerte aplauso confirmaba sus palabras. El artista nacido en Apóstoles, fue consagrado con el máximo premio que otorga este festival: el Mensú de Oro. “Para mí la mejor antorcha es la antorcha de la atención y que permitan expresar mi música”, continuaba el acordeonista que recorre el mundo llevando los sonidos de su tierra colorada. Emocionado y muy feliz, regaló durante más de una hora sus ideas musicales y no pudo faltar por supuesto, gran parte del repertorio que compone “Pynandí” (Los descalzos), su nuevo trabajo discográfico que hace referencia y parte de la infancia “de pies sobre el suelo, por tanto calor que hace en esta provincia” para construir sus pequeños universos.

El Chango Spasiuk es profeta en su tierra y acompañado de guitarras, percusión, violín y violoncelo, vibró con su público, mientras las luces de la vecina ciudad paraguaya Encarnación, fulguraban sobre el lecho marrón del gran pariente del mar. Mención especial dentro de la exquisita participación del Chango en el Festival, es la interpretación del cantor de Clorinda, Santa Fe, Diego Arolfo que acompañó al Chango con su canto, en obras como Tarefero de mis pagos y Beatriz. “Diego nos ha acompañado en unas presentaciones que hicimos en Rosario y esta vez vino en reemplazo de Sebastián Villalba, que no pudo venir, y realmente ha cantado muy bien. Son canciones muy difíciles de interpretar”, comentaba Spasiuk en conferencia de prensa.

Durante la tarde, Spasiuk tuvo la oportunidad de participar en el Simposio que acompaña al Festival, lugar donde se pueden compartir y discutir ideas. Tal fue la discusión, que por más de media hora, Ramón Ayala y Ricardo Ojeda, confrontaron musicalmente con Spasiuk sobre qué es y qué no es chamamé, qué es y qué no es gualambao, qué es y qué no es galopa. El clima se puso tenso dada la profundidad del debate y Ramón Ayala se retiró del salón donde se desarrollaba la charla del acordeonista. Fue el comentario en toda la jornada, pero tanto Ramón como el Chango, decidieron aplacar el conflicto y decidieron no hacer notas para no seguir generando roces y poder seguir compartiendo esta bella música del litoral que tiene mil matices de colores, formas y sonidos, como la propia tierra que pisamos.

“En este premio está el reconocimiento a Ojeda, Ayala, Monzón, Gómez, Florentín, Martínez Riera y todos los músicos anónimos” sintetizaba Spasiuk y regalaba una deliciosa interpretación de uno de los clásicos de la música de esta parte del mundo: La Calandria.

CANTORA DE SU GENTE

María Ofelia desplegó su brillo y color. Siempre buscando la canción con buena poesía y buena música, la cantora misionera, disfrutó de casi una hora frente a frente con su público: “los misioneros somos una mezcla. A veces las personas que no conocen mucho el tema no saben interpretar porqué somos mezcla. Somos mezcla porque tenemos sangre europea, tenemos a nuestros guaraníes mbya, que gracias a Dios están bastante organizados, tenemos en la toponimia todo los nombres que imagines, por ejemplo Paraná que es nombre guaraní y además aquí tenemos mucha influencia de los brasileños, de Paraguay, de los correntinos, entonces eso somos. Además de estar buscando nuestra propia identidad, además como nosotros tenemos la galopa, el gualambao, el shotis, la mazurca, la polca rural, el chamamé, somos eso nosotros. Lo que a mí me parece es que debemos sumar toda esa cantidad de particularidades para hacer que Misiones sea orgullosamente esa mezcla. Entonces, ¿por qué no voy a cantar una canción en portugués que me la enseñó mi mamá cuando era niña, una canción en guaraní? Estoy orgullosa de ser todo eso. Hija de paraguaya y de correntino, haber nacido en esta provincia maravillosa, mi repertorio es mezcla porque yo también soy mezcla”.

Con un recorrido por sus grandes clásicos, la rubia mujer, deleitó con su voz y colmó de aplausos varias veces el anfiteatro… tan emocionada se la veía, que optó por hacer más de la mitad de su presentación, al borde del público. Vestida de impecables rojos y amarillos, confirmó una vez más el amor mutuo que tiene son los posadeños.

UN FINAL DISTINTO

Luego de los fuegos artificiales y que una orquesta típica folklórica dejara sus sonidos puebleros, la noche cerraría con la participación de La Nueva Luna, conjunto musical reconocido por sus ritmos de cumbia. Desde hace un tiempo, al nombre del grupo le agregaron lo distinto y se llamaron La Nueva Luna Chamamecera. Recorriendo el repertorio litoraleño con bajo, guitarras, acordeón y bandoneón fueron ovacionados durante toda su presentación. No faltó quien les pidiera alguna cumbia pero los muchachos vestidos de prolijos camisa, saco y pantalón, no se corrieron de los sonidos chamameceros y sin dudas, tocaron las fibras más intimas de la música que tanto amamos.

OTROS NÚMEROS

Desde Corrientes, participó el grupo Amandayé, con un repertorio lleno de clásicos de la música regional fueron uno de los grupos más aplaudidos. Con buen sonido y buena interpretación, pasaron con gran aceptación, por el Festival Nacional de la Música del Litoral.

El ballet oficial del Festival, dirigido por Raúl Mandagarán, también deslumbró con sus coreografías.

 

SEGUNDA NOCHE DEL FESTIVAL NACIONAL DE LA MÚSICA DEL LITORAL

Sin calor y sin humedad no hay Posadas. Una siesta de fuego en una ciudad vacía. “La Placita”, histórico mercado situado a pocas cuadras de la costanera, recibía a turistas siempre exploradores: desde artículos electrónicos hasta yuyos de todo tipo, el mundo de objetos inútiles y de los otros, es posible en ese característico lugar.

Un atardecer lleno de mates en la vereda y más de una vuelta por la plaza principal y la zona céntrica, era el anticipo del comienzo del Festival: la noche de Teresa Parodi y Víctor Heredia, prometió y cumplió con la presencia de estas dos figuras fundamentales de nuestra música popular. El marco ideal para la presentación de la correntina y del bonaerense, fue dado por la gran cantidad de artistas locales que le ponen el color y marco adecuado a la identidad festivalera: Ñanderetá Misiones, Fausto Rizzani, Salamandra, Franco Durán, Pato García, el Ballet Oficial y desde la república hermana del Paraguay, la presencia de Alberto de Luque.

SALAMANDRA

Uno de los grupos más modernos en cuanto a sonidos e ideas musicales es Salamandra, que cuenta con un repertorio amplio que incluye ritmos locales, nacionales e internacionales, como por ejemplo galopa misionera, chamamé, candombe, rasguido doble, carnavalito y son cubano. Con veintiséis años de camino recorrido, confiesan no vivir de la música, pero si disfrutar de ella cuando se suben a un escenario, más cuando esa oportunidad se da en su pueblo.

“Yo era chico cuando el festival recién comenzaba”, recuerda Juan Regis, uno de los integrantes del grupo y agrega: “venían artistas como Horacio Guarany, María Helena y otros artistas. Tocar acá es un orgullo y es un gusto que nos hemos dado.”

PATO GARCÍA

Si hay un hombre que ha llevado el repertorio folklórico de la provincia de Misiones a lugares remotos del mundo, es el Pato García. Comenta cuando saluda que en el mes de diciembre viajará por veinte días a Israel, que ha recorrido este año como lo hace habitualmente Europa y América del Norte, que está preparando un nuevo disco y se muestra feliz por tanta actividad.

“Como siempre es un placer participar de este festival”, comenta el Pato y sobre su equipaje dice: “tengo la suerte de tener un repertorio muy variado con música del litoral, ritmos venezolanos, brasileros y tangos argentinos que es lo que más gusta en Europa”. A la hora de encontrar una música que lo identifica y represente a su provincia en los escenarios elige: “hay varias canciones. Uno de los íconos que tenemos acá es Ramón Ayala, siempre llevo conmigo una canción de él: El mensú, galopa que tiene mucha fuerza y es ideal para presentar en cualquier festival del mundo”, sintetiza García que habla italiano, alemán, inglés y francés.

Sobre la pregunta si pudo traducir alguna obra a otro idioma cuenta: “es muy difícil traducir porque la gente quiere escuchar la obra en su versión original. Es como si le pidiera a Frank Sinatra que cante en francés, la gente quiere escuchar la música en idioma original”.

VÍCTOR HEREDIA

“Es un festival muy importante. Tengo recuerdos maravillosos de otras noches en mi relación con el público del litoral. Para mi es una felicidad haber sido convocado otra vez para traer mis canciones”, saluda feliz Víctor Heredia. “Me atrae en principio el territorio, me parece un paraíso. Pero por otra parte desde el punto de vista de la literatura, cuando me decís litoral, pienso inmediatamente en la selva misionera, en uno de los escritores que para mí es uno de los más importantes de América que es Horacio Quiroga, que vivió sus mejores años literarios aquí y puedo nombrarte a Vicente Cidade, a Ramón Ayala, a gente que le ha dado un marco poético a este territorio maravilloso, de hecho mis primeras canciones fueron El cachapecero, El mensú y cuanto más chico cantaba India, Anahí, canciones que tenían que ver con nuestro litoral compartido con Paraguay. Siempre me llamó la atención este lugar, y cuando tuve oportunidad en mi adolescencia de conocerlo, me quedé impactado”

Respondiendo a la pregunta si se siente inspirado sobre la región litoral para componer, cuenta: “No. Porque soy un hombre de la Capital Federal, porque soy cosmopolita, porque he hecho una mezcla entre el folklore y el rock entonces quizás meterme con algo tan sugestivo y tan importante como la música del litoral sería una falta de respeto sinceramente porque tengo mucho afecto por compositores que lo pueden hacer desde su lugar y estas son sus raíces como el Chango Spasiuk, Teresita Parodi, Antonito Tarragó Ros, yo creo que si lo pueden hacer porque son de aquí… que a mí de golpe me puede salir una litoraleña o un ritmo parecido, pero hacer música del litoral son palabras mayores”

TERESA PARODI
“Hace muchos años que tengo un vínculo fuerte con Misiones porque viví aquí, enseñé aquí, aprendí muchas cosas en esta provincia, la gente me enseñó muchas cosas. Siempre dije que vine a enseñar pero en realidad vine a aprender y eso me cambio mucho la canción, la mirada, la vida. Y desde entonces escribí en ese sentido en que ellos me enseñaron a mirar. Y la verdad es que me da mucho placer venir, vine muchas veces. Es hermoso este anfiteatro, está ubicado en un sitio privilegiado con el río cerca, aún en las noches más calurosas como estas que tienen un vientito del río que dan una sensación de frescura, y la verdad es que me dio mucho gusto cantar esta noche. Es increíble que hayan pasado cuarenta años. Pero si uno envejeció, los festivales también crecen”

CERRANDO LA SEGUNDA NOCHE

Una hermosa noche se ha vivido en la segunda jornada de los cuarenta años del Festival Nacional de la música del Litoral. Aparecieron algunas tímidas antorchas, fuego utilizado en reconocimiento al artista cuando brinda todo sobre el escenario. Varios momentos insinuaron a la emoción para que se prendan, pero la pereza pudo más. Un anfiteatro Manuel Antonio Ramírez que mostró una vez más la fuerza y la juventud que alienta al festival.