Para el mes de enero, a 270 kilómetros al sur de Córdoba capital, Laborde cambia su fisonomía de pueblo agrícola para convertirse en sede de uno de los festivales más antiguos y prestigiosos del país.
Desde hace 42 años el Festival Nacional del Malambo hace pie en los corazones de los 5000 habitantes de este pueblito de veranos tórridos de calles anchas, veredas limpias y casas con bellos jardines que se convierte en albergue de gente de todo el país, que llegan para postularse como aspirantes a Campeón Nacional, o simplemente disfrutar del festival.
Las casas de los vecinos se llenan de bailarines, botas, trajes y sombreros, los clubes y sedes de entidades albergan delegaciones de las provincias, y los tractores y trilladoras dejan paso al ir y venir en función del espectáculo.
La importancia que se da a este festival lo afirma el lugar donde se realiza: un Parque Nacional de Malambo, que sólo se utiliza dos veces al año: en la mitad para realizar un encuentro anual de delegaciones y luego, los primeros días de enero, para el festival. Hasta hace unos años, el mismo se realizaba en diciembre, pero por razones climáticas se fue corriendo hasta llegar a los primeros días de enero. |