A 48 kilómetros al Sudoeste de la Capital Federal, la ciudad de Marcos Paz emerge entre miles de verdes. No en vano la llaman Pueblo del Árbol -nombre que le dio el poeta Mario J. Grand-, a esta localidad que nació con la llegada del ferrocarril. Donde convergen las estaciones de tren, micros y colectivos que arrancan desde el barrio porteño de Caballito, hay unas cien variedades de árboles. Grandes, pequeños y medianos, lapachos, tilos y paraísos, pinos, y una gran cantidad de magnolias en flor. Casi a medianoche, esas bellas flores a medio abrir se destacan entre la oscuridad, como si tuvieran luz propia.
En esa ciudad que todavía conserva el color pueblerino en la tranquilidad de su gente, en las casas bajas y en los grandes espacios al aire libre, se erige el escenario y el campo de doma de un festival que es orgullo local: El Festival de la Destreza y la Canción Gauchesca.
Un escenario principal, un enorme campo de jineteada (en este casonocturna), y una peña levantada bajo una enorme carpa de circo en el extremo opuesto del predio, brindan al visitante las comodidades para disfrutar a pleno las tres jornadas previstas del encuentro.
Los días 11, 12 y 13 de diciembre, todo fue una fiesta. Llegó gente de todas partes para disfrutar de la jineteada nocturna, de los artistas consagrados y de los que buscan un lugar desde la peña La Posta, que funciona paralelamente al escenario mayor. Cabe destacar que en el marco de una selección de artistas nuevos, hubo varias sorpresas en el encuentro peñero.
La noche del viernes 11, a pesar del frío intenso y las ráfagas de viento helado (poco común para esta época), el público pudo disfrutar de la apertura del espectáculo en el campo de la jineteada con un desfile gauchesco recreado por agrupaciones tradicionalistas.
La noche abrió con una interesante puesta en escena del ballet Folklórico Argentino junto al Coro Vocacional (de señas) y el Ballet de Marcos Paz. La presentación de la agrupación Vocal Buenos Aires Quinteto ganador del certamen nuevos valores, fue una grata sorpresa. Buenas voces y arreglos, para este grupo de jóvenes talentosos oriundos de la localidad bonaerense de San Miguel que interpretan obras del cancionero latinoamericano.
Guitarras Americanas, (de la localidad de Merlo, Buenos Aires) otro ganador del certamen de nuevos valores en conjunto instrumental, oficio de apertura para una de las dos actuaciones principales de la noche: Los Carabajal, que presentaron su nuevo disco -"Tierra Milenaria"- y un repertorio santiagueño tradicional para el deleite de los bailarines. Y Facundo Torom que cerró la noche, cerca de las tres de la mañana, con el frío y el viento calando los huesos.
El sábado, la otra protagonista de la noche fue la jineteada y el público se dispuso en las gradas que rodeaban al campo para disfrutar del espectáculo ecuestre. En el escenario principal, Abel Pintos, Los Huayra y Los Musiqueros Entrerrianos convocaron a bailar a la platea para desafiar el frío que nuevamente recaló en la ciudad. Nuevos artistas como Gustavo Daher y Andrea Leonel fueron parte de la noche.
Para el domingo, la presencia de Los Nocheros en el cierre junto a Adrián Maggi completó una jornada de premios para la jineteada y un gran pericón nacional, comandado por agrupaciones tradicionalistas.
P.D.S. |