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XXXVI Serenata a Cafayate
Apostillas de la Serenata

Paola De Senzi desde Cafayate, Salta

 

Las revelaciones

Este año se impuso el premio revelación de La Serenata, para los artistas más destacados del festival. Los ganadores fueron el grupo salteño Los Jayitas y Constanza Martínez.

Una cartelera completa

Cada noche una larga lista de artistas se hizo presente en la Serenata a Cafayate. La delegación local fue la más numerosa, con Los Diableros de Orán, Los Moldeños, Los Liendro de Cafayate, Fernando Aimo, la Escuela de Música de Cafayate, Mauricio Tiberi, Hernán Guanca, Los Herederos del Folklore, Las Voces de Gerardo López, El Toba Toledo, Nando El Salteño, Inti Khari de Cafayate, Yacones, Ecos de mi Tierra y Los Izquierdos de la Cueva, Los Salamanqueros, Los de Cafayate, Contempo, Cafayate Canto, y Luis Leguizamón, el hijo del Cuchi, reprogramado para la Yapa del domingo por falta de tiempo (retraso por la tormenta). Los bagualeros (el canto vallista no falta nunca) fueron los más numerosos y llegaron de todas partes: Rosario Liboria Vargas, de Amaicha del Valle, Tucumán; Solano Cardozo y Marcos Arjona de Cafayate y el Bagualero Vázquez de San Carlos y claro, Mariana Carrizo: infaltable y talentosa.

Los Huayra, profetas en su tierra

Desde el comienzo de la noche del viernes 19, día en que se presentaban en la Serenata, el público coreó el nombre del grupo sin cesar. Los Huayra salieron a escena en medio de una ovación tan estridente como el grito del presentador, Oscar Humacata. Cinco excelentes voces(Juan Fuentes, Luis Benavídez, Sebastián Giménez, Álvaro Plaza, Juan José Vasconcelos y Hernando Mónico); excelentes arreglos y una aceitada banda de apoyo, hacen de este grupo la verdadera consagración del folklore de los últimos años en su estilo. Eligen un repertorio que va desde lo más tradicional hasta lo más arriesgado ("La Fiesta" de Serrat, o "Guanuqueando" de Vilca por caso, incluidos en su último disco "Código de Barro), escaparon a cualquier comparación, enamoraron, sorprendieron y se llevaron la mayor ovación de toda la Serenata a Cafayate.

La espera entre artistas

Para el próximo año, se espera inaugurar el nuevo escenario de la Serenata, que quizá permita agilizar el cambio de los equipos entre artista y artista. Hasta ahora, el maestro de ceremonias desde hace más de diez años, Oscar Humacata, y los presentadores Fátima Marín, Mirian "Coqui" Lamas Rivero, Sandro Guzmán, Sergio Casimiro y Sergio Guerra son los encargados de rellenar con palabras, servicios varios y coplas los largos minutos de espera que a veces (o casi siempre) se vuelven insoportables.

Largas noches, larga semana

Desde hace dos años la Serenata se extiende por siete días, aprovechando las tardes para realizar actividades culturales. Este año se destacó la presentación del libro de Rafael Amor, titulado "Viajuras" una interesante colección de relatos del poeta y músico, con ilustraciones de Delia Ana Iglesias; además Los Huayra presentaron "Código de Barro", su última producción discográfica y Paola Arias habló sobre su nuevo disco, "Quédate Conmigo", que también presentó en el escenario Payo Solá. Abel Pintos recibió a la prensa para contar su alegría de volver tras 11 años a la Serenata.

La extensión de los días no concuerda sin embargo, con la afluencia de público, que no llega a ocupar ni la mitad del predio en las tres primeros noches (las causas podrían ser varias, pero se destaca la de los precios no populares para esos días laborales, en que la gente del pueblo es la que se llega hasta el predio. Los demás días forman parte del fin de semana, ciertamente más concurridos). El recuerdo de los cuatro días pautados en serenatas anteriores directamente hace pie en la afluencia de público para una cartelera tan variada e interesante como la actual.

Un punto para la prensa acreditada

Seria bueno que las autoridades revean la posibilidad de dar un lugar a la prensa acreditada local y nacional -algo que desde hace años no ocurre- que no es el de privilegio, sino el de mejores condiciones para trabajar. Actualmente -y desde hace años- no hay un sector de prensa acreditada, por lo que los periodistas debemos permanecer o bien detrás de las plateas, o en las populares, lo que se complica un poco a la hora de escuchar, ya que el sonido se mezcla con el murmullo de la gente que no siempre tiene el mismo interés de escuchar que el periodista. Por otro lado, este año en particular la obra de construcción que afectó a la Bodega Encantada complicó aún más la permanencia detrás del escenario para las notas a artistas, en algunos momentos. Ojalá se venga una nueva oportunidad cuando el nuevo escenario se inaugure, de acuerdo al anuncio del intendente local. A Cafayate llegan periodistas de todo el país, y pocas veces se puede apreciar todo el festival, uno se cansa de pedir "permisito" a los policías que cubren los accesos, que aquí son más difíciles y maleducados que en cualquier parte del país. Chúcaros se dice nomás.

 
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