Casi las nueve de la mañana. El río, a la altura del balneario La Toma cambia su tranquilo paisaje tempranero por el de carnaval norteño, chaya riojana y baile, ya iluminado por los primeros rayos del sol.
La cacharpaya que horas antes comenzó en la Próspero Molina concluyó donde los ríos Cosquín, Yuspe ySan Francisco convergen en la juntura. El agua, elemento refrescante a la hora en que los rayos de sol ya empiezan a levantar el calor agobiante – y poco habitual de este verano coscoino.
Los Tekis, Sergio Galleguillo, Mario y Álvaro Teruel, Facundo Toro, los 4 de Córdoba, José Simón y Coroico, marcaron la vuelta de revolución de la octava luna del festival de folklore, con una post- fiesta que promete repetir el día viernes, cuando el final de este cincuentenario ya empiece a descontar horas.
El conglomerado de artistas que dio forma a la octava luna, con una plaza cubierta en un sesenta por ciento durante toda la noche, fue parejo, con algunos picos como Raúl Barbosa, con un corto pero efectivo set, (homenajeó al joven guitarrista Horacio Castillo, fallecido este año); el Proyecto SanLuCa, con Franco Luciani, Raúl Carnota y Martín Bruhn reemplazado a Rodolfo Sánchez (que no fue de la partida por problemas de salud); Luna Monti y Juan Quintero, el Ballet Brandsen (representando el Fausto gauchesco) y Mota Luna quien, reprogramado (tenía que tocar la noche anterior) homenajeó a los trabajadores con los temas “Algarrobal”, “El Hijo del Jornalero”, “En Memoria del Tren” (junto a la fueguina Cassiana Torres) e “Himno de Mi Corazón”, en homenaje a Mercedes Sosa.
Para laplatea femenina que a estas horas esperaba a Luciano Pereyra, Omar Moreno Palacios, quedó fuera de contexto, aunque dejó su impronta surera con altura, a pesar del poco tiempo que le dieron de actuación.
Los Guaraníes y las salteñas de Las Cinco Voces ocuparon los minutos previos al recital del artista lujanense, que repasó las canciones más conocidas de su carrera, movió la cola a pedido de las chicas y corrió por todo el escenario varias veces, junto a su percusionista , recibido de bailarín de breakdance.
Pasada la vorágine “Lucianesca”, la provincia de La Pampa se convirtió en un mar de canciones, Edith Rosseti a la cabezay Delfor Sombra, el Dúo Libre Sur y Marcela Eijo entre otros artistas que conformaron Voces de la Patria Baya en homenaje a la música de esa provincia.
Casi a las cinco de la mañana, y luego de una seguidilla de artistas (Los de Minetti, el combo formado por Quique Álamo, Alborada, Aguablanca y Taki Ongoy; y Los Alazanes, los más criollito del folklore plantó sobre el escenario el debut más esperado: Carabajales (Peteco, Musha, Cuti, Roberto y Kali) la expresión de la familia en su estado más puro, cerró la octava luna-. Al término, ycon una plaza convertida en bailanta popular, la cacharpaya dio comienzo hasta encontrarse con el sol. |