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El Tanatanakuy del Bicentenario . Humahuaca . 6 al 9 de febrero - Humahuaca toca el cielo.

 

Paola De Senzi desde Humahuaca
 

La arquitectura de Humahuaca se confunde a la siesta con el calor que irradia un sol por cierto más cerca de la tierra. A tres mil metros de altura, este pueblo enclavado en la quebrada declarada Patrimonio de la Humanidad en el 2004, transmite lo que es, desde sus ancestros.

No hay aquí cambios drásticos, como ha sucedido por caso con Tilcara, donde la “porteñada” ha invadido desde el comercio hasta las formas y el paisaje, o Purmamarca, donde pasa algo parecido. En Humahuaca está todo en su lugar, cerca del cielo azul, y esas estrellas que a la noche iluminan con la luna el contorno de las montañas.

Aquí en Humahuaca el cementerio conserva el orden sagrado y el homenaje a sus muertos con flores de papel de colores, que parecen formar parte del paisaje. En este pueblo, la plaza se convierte en baile que llega desde lo alto del enorme monumento al indio, cerca de la una del mediodía, porque el domingo se celebra el día del carnavalito, en homenaje al creador de “El Humahuaqueño”, don Edmundo Zaldívar.

Desde la misma plaza, al final de la calle, Fortunato Ramos recibe a todos en su peña, primero con su acordeón, luego con el erke aunque lo toca poco, porque “este es instrumento de invierno, si se toca en verano trae lluvia”, dice cual maestro que es, enseñando lo que pocos saben sobre los coyas, en la piel de Nepumoceno y Felipa: “finalmente, Nepumoceno se abalanzó sobre Felipa en un atajo del camino, metió su mano detrás del cuello de la muchacha y le sacó un pan, luego salió corriendo. Nepumoceno tenia hambre, sólo eso, porque el coya no tiene malas intenciones, el coya es gente honesta."

Así deviene la tarde, entre platos de cabrito, choclito con queso de cabra y miel de caña, para endulzar una siesta obligada que permite escapar del sol cercano.

Los humahuaqueños caminan lento, y hablan bajo y pausado,como susurrando. Hay que acostumbrarse a escucharlos, por que siempre es interesante lo que dicen. Porque todos cargan con una cultura ancestral, la homenajean y la viven a flor de piel.

Al cabo, a quien llega de lejos, de ciudades con vértigo y apurones, y le cuesta aggiornarse,la misma altura lo detiene donde el aire falta. Esa altura que forma parte del paisaje, como las casitas, como las flores y ese hombre que vive aquí, y que también es parte del aire.

 
 
 
 
El Tantanakuy del Bicentenario . Humahuaca . 6 al 9 de febrero
Tantanakuy Amanecido
Primera jornada musical del Tantanakuy (Lunes 8 de febrero)
El encuentro con la raíz de los pueblos (domingo 7 de febrero)
Humahuaca toca el cielo.(sábado 6 de febrero)