Habrá pensado el mayor Luis Jorge Fontana, mirando el río, que a esa tierra no le correspondía otro nombre que no fuera "hermosa". Viendo el mismo río, a más de un siglo, uno imagina que aquel pensamiento fue directamente hacia el nombre que llevaba la orden de fundación de un territorio limitado por el Paraguay y el Pilcomayo, pues otro no cabía en ese paisaje donde confluyen todos los verdes posibles y donde el río los alimenta bajo un sol que abrasa y abraza. La hermosa fue Formosa, y aquella visión de Fontana hoy sorprende a las pupilas del visitante frente a la inmensidad del verde.
Dicen que el militar era un hombre de ley y que jamás usó para su provecho una sola parcela del lugar que le mandaron fundar. Dicen también que no hay una sola demarcación antigua que lleve su nombre. Pues bien, será por aquella honestidad, y por ver hoy la devastación que provocaron los que vinieron detrás, que en los ojos de los formoseños brilla una luz de esperanza. O es quizá por aquello de hacer patria en el confín de un país que casi no se acuerda de esos verdes tan verdes. Desde Buenos Aires, se ve lejos esa tierra. Pero Formosa existe y hoy comienza a resolver una deuda con el pasado mediante proyectos culturales que intentan rescatar, en principio, la historia, la educación y la salud.
No es fácil remontar eso en un territorio olvidado por un país que en 200 años centró su economía en la pampa húmeda, su turismo en las costas del Atlántico y su porvenir en los puertos del sur, y que hoy en la misma provincia continúa relegando y "civilizando" a los pueblos originarios. (Ver Lo que se ve y lo que se debe)
Con todo el bagaje de tristezas y olvidos, intenta salir hoy Formosa, a la luz de su propia cultura. Entonces uno comienza a caminar las calles de la ciudad capital y se encuentra con escuelas nuevas -de enseñanza intercultural bilingüe- y con hospitales equipados en los barrios carenciados. Y descubre en los rostros esa mirada esperanzada. Y se pregunta si será posible.
Recorrida por el nuevo mundo
Museo de Artesanías, monumentos restaurados, un nuevo estadio para conciertos, un Teatro de la Ciudad maravilloso donde se actúa y se aprende a actuar, la nueva usina eléctrica que brinda luz a una ciudad que hasta hace poco no tenía luz; una costanera (La Vuelta Fermosa) parala lente fotográfica y una playa artificial paradisíaca llamada "La Biosfera" en la laguna de Oca, son algunos de los puntos de la ciudad que por cierto, tienen un valor histórico y turístico que debe ser aprovechado.
La costanera concentra feriantes de ambos lados de la frontera -frente a la ciudad está el pueblo paraguayo de Alberdi-, y la Aduana controla el tráfico entre ambos países. Cruzar el charco es justamente eso, cruzar el río Paraguay rumbo al país vecino a comprar y a visitar familiares. Es cosa de media hora en lancha. La fila de pasajeros aumenta los fines de semana hasta llegar a las tres cuadras.
Es feriado y el carnaval llegó, como en todo el país, a los barrios de la ciudad, y en el interior la tradición se hace notar con intensidad en pueblos como Ibarreta, a 100 kilómetros de la ciudad capital. De regreso, en el edificio Juan Pablo Duffard -la casa del primer gobernador de la provincia convertida en museo- como parte de la historia reciente, cuelga un retrato del doctor Esteban Laureano Maradona, que pasó 50 años de su vida ejerciendo la medicina en la localidad de Estanislao del Campo. Un símbolo que Formosa guarda con orgullo pero que recuerda lo poco que ha cambiado la historia.
El exilio de feriado se nota en las calles desiertas, y en las rutas que van a Corrientes, al carnaval más famoso del país. Las últimas luces del día alumbran la costanera y el paso lento del río. Y se reflejan en los ojos esperanzados que miran el horizonte.
Por allí camina Formosa, proyectando un futuro posible, que ojala al extender su mano hacia adelante, no suelte a quienes desde el principio de la historia, son dueños de esas tierras.
Comenzar desde la Cultura
La Secretaría de Cultura de Formosa trabaja incansablemente impulsando actividades de todo tipo y ayudando a difundirlas en todo el país, apoyada por la Secretaría de Cultura de la Nación.
La entidad tiene una agenda para este año que promete ser más que interesante. Por lo pronto en estos días proyecta reunirse con los intendentes de cada pueblo para coordinar la agenda de fiestas populares, y así brindarle difusión en todo el país a cada evento, poniendo en relieve a los artistas locales. "Tenemos la Fiesta del Pomelo y de La Corvina, pero también queremos dar a conocer otras fiestas populares, que las hay en todos los distritos", comentó una de las colaboradoras de la secretaría. Entre los proyectos mas interesantes se encuentra la realización de un concierto de violines a orillas del Río Pilcomayo, para mediados de año.
El pasado sábado 6 de marzo se inauguró la muestra“Mujeres 1810-2010”, de la Casa del Bicentenario que funcionará hasta el 27 de este mes. De esa manera fue conmemorando el día de la mujer, en el marco del Seminario “Mujeres: vida cotidiana y realidades concretas” (con paneles como violencia de género, salud y educación). Luego se llevó a cabo la Caminata "Por la Vida y la Solidaridad" en la Vuelta Fermosa. Estuvo presente el Secretario de Cultura de La Nación, Jorge Coscia, junto al de Formosa, Antonio Alfredo Jara.
Con el lema "es tiempo de conocer nuestros rostros", desde hace seis años, la revista "Ser formoseño" reconstruye en cada página, los hechos culturales y las historia de gente de la provincia. Allí convergen artesanos, maestros, pintores, músicos y trabajadores del quehacer cultural y cotidiano con historias de vida, anecdotario,pasado y presente de la provincia.
La Feria Internacional del libro es uno de los acontecimientos culturales más importantes del año y se lleva a cabo desde hace 7 años. También lo es el Congreso Provincial del Folklore, que analiza la tradición musical y cultural de la región junto a la Academia del Folklore de Formosa en lo que se da en llamar encuentro pueblos-cultura.
Paola De Senzi
|