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El violinista y desde hace un tiempo cantante Leandro Lovato presentó su disco "Emociones" en el teatro ND Ateneo el viernes 27 de junio y se dio el gusto. En primer lugar, de volver a los escenarios de Buenos Aires, luego de su consagración en el Festival de Cosquín en el año 2007; y además de subirse al escenario de un teatro como el Ateneo y brindar un espectáculo que recordó a un baile sachero, un encuentro musical en el monte santiagueño. A pesar de que "Lele" es santafesino -de Granadero Baigorria exactamente-, lleva en su violín los sonidos santiagueños impregnados hasta el alma, desde que conoció en los comienzos a su maestro y padrino musical, Don Sixto Palavecino, a quien el viernes también dedicó una parte de su espectáculo. Otros homenajeados fueron Atahualpa Yupanqui con "Luna Tucumana" y Jorge Cafrune, para el cual lo acompaño Yamila, la hija del cantor jujeño en "Zamba de mi Esperanza". La noche transcurrió entre canciones de "Emociones", el tercer disco de Lovato como “Rumor de Salamanca”,“Violín del alma”, “La siempre alegre” y , “Zamba de mi pago” y temas de sus discos anteriores, "Donde Mueren las palabras" y "Latidos": "Para Curarte hei Venido", (cantada en quichua), "Quiero ser tu Sombra", "Donde Mueren las Palabras" y "La Juguetona". La licencia estuvo en el tango "El Choclo" (algo que Lovato suele imponer en sus shows desde los comienzos), y una selección de tarantelas, también un clásico de sus presentaciones. Más amigos al escenario, continuaron la fiesta, Musha Carabajal y Carlos Cabral, la mitad de Los Carabajal, lo acompañaron para "Mi Abuela Bailó la Zamba" y "Domingo Santiagueño". y el final con el clásico de Leo Dan, "Santiago Querido." Lo destacable de la propuesta de este santafesino es que traslada su fuerza y sentimiento a su violín, creando una magia que transporta hacia el significado de cada canción, y que en la mayoría de los casos, -lo menos rescatable de este artista- no es necesario ponerles la voz, queveces por sonar tan visceral, desvirtúa el sentido que pretende dar al instrumento. Acompaño a Leandro Lovato una banda de músicos talentosos que sonó ajustada y tuvo a Diego Lovato en guitarra rítmica, Alfio Lovato en percusión y Marcos Kurriguer en bajo eléctrico. Paola De Senzi direccion@boletinfolklore.com.ar |
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