Hace menos de un mes, y ante la escasa concurrencia de público a un mega festival en estadio de fútbol de tres iconos masivos del género, alguien se preguntaba si el folklore había muerto, si dejaba de ser popular. Una respuesta podría ser que la música popular -donde debería encuadrarse el folklore, claro- está más viva que nunca, considerando que cada día nacen nuevas propuestas musicales, por un lado y por otro se recuerda hoy más que nunca a los poetas tradicionales.
Ahora bien, si decimos que el folklore está muerto por la escasa concurrencia a espectáculos: ¿Cómo es que hay tanta gente dando vueltas en propuestas -dos de las muchísimas en todo el país- como las de este último fin de semana?: Un grupo joven como Doña María, que junto a Laura Ros, colmaron la capacidad del Centro Cultural Plaza Defensa en la primera noche del ciclo Anderfolklore; o el festival de sonidos, poesía y compromiso de Arbolito, Raly Barrionuevo y La Bomba de Tiempo, que juntó más de 4000 personas en el Estadio Cubierto Malvinas Argentinas, en el barrio porteño de Paternal.
Entonces ¿qué hace falta? .Propuestas originales, buenas intenciones, buena música o volver a los precios populares -platea de mega festival: $240; platea preferencial en el Malvinas: $45; Centro Cultural Plaza Defensa: entrada gratuita.
La pregunta queda flotando en el aire, como quedaron los acordes de "La Jardinera", la cueca de Violeta Parra en la voz de María José Galliano, la cantante del grupo de fusión-folklore-tecno-rock-jam-¡cumbia!, Doña María.
El sexteto (que completan Juan Ignacio Serrano en guitarra y voz; Sergio García Marín en contrabajo y voz Fernando Radl en voz, MC y percusión, Marcelo Von Schultz en percusión y Dj Raffa en scratch y sampler) camina entre el folklore tradicional -¡bien tradicional!- por los autores elegidos: Yupanqui, "Los Ejes de mi Carreta", Leda Valladares "Plantita de Alelí"; Hilda Herrera "La Diablera"-; una base musical que envidiaría hasta el mismo Atahualpa: guitarra acústica y contrabajo, caja y percusión- más: un sampler, DJ incluido, arreglos de otra galaxia y algunos agregados que hacen de este colectivo de jóvenes músicos una de las ideas más originales dentro del llamado nuevo folklore.
El punto extra de doña María es que los climas que crean, no alejan las músicas de su esencia: una vidala es una vidala y una chacarera, se pude bailar como tal.
En la misma noche, Laura Ros presentó parte de su nuevo disco "Buri" y canciones de su anterior trabajo, "Del Aire".
La Ros tiene la capacidad de plasmar en una noche desde un huayno hasta un gato, pasar por una baguala, un sonido power -con un invitado especial en la batería: Federico Gil Solá- y terminar en un clásico del rock nacional como es "Cinema Verité" de Charly García.
Ella y Doña María colmaron la capacidad del Centro Cultural Plaza Defesa, el viernes 5 de junio en el comienzo del ciclo Anderfolklore, que sigue el viernes 12 con Seba Ibarra y Fer Isella; el 19 con Lucio Mantel y Jíbaros el 26 con Soema Montenegro y Fondo Naranja, el 3 de julio con Páramo y Tremor y culmina el 10 de ese mes con el dúo mendocino Orozco - Barrientos.
Arbolito- Raly- La Bomba
Pasadas las 19 horas, los tambores de La Bomba de Tiempo hicieron temblar el estadio Malvinas Argentinas.
El grupo de percusión- improvisación comandado por Santiago Vázquez, al rojo vivo -literalmente, por sus atuendos- levantaron vapor y calor humano a la helada noche de sábado 6 de junio.
La capacidad del estadio se vio colmada -las entradas del campo se habían agotado y quedaban pocos lugares libres en las plateas- con la propuesta festivalera que continuó con el santiagueño Raly Barrionuevo.
Raly comenzó su parte con "Sangre de Mistol", con el regreso de Ernesto Guevara en guitarra, Eduardo Ramírez en bandoneón, César Elmo en percusión, Sebastián Salles en bajo y Edgardo Castillo en flauta traversa, y continuó con "Cómo Danza la Esperanza", "El Activista", "Baguala del Desengaño" -de Jacinto Piedra-, "Mañanas de Navidad", dedicada a los compañeros del MOCASE, "Luz Compañera" -aquí en la voz de Ernesto Guevara", y "Esta Historia", dedicada a "todos los que ponemos el corazón en este país, día a día".
Más: "La Rafa Touriño", "La Gente del Campo", la canción que grabó para el disco homenaje a León Gieco "Mensajes del Alma", "Frías", "Oye Marcos", las infaltables del final: "Hasta Siempre" y "Somos Musiqueros", casi a capella, con el coro del Malvinas a pleno.
A pesar del pedido de bises, Raly se fue -luego regresaría como invitado-, dejando el ambiente bien calentito para Arbolito, que en pocos minutos subieron al escenario para seguir la fiesta.
El de la banda de Avellaneda fue uno de los últimos conciertos -la despedida será el próximo 26 en el Salón Sur del barrio de Pompeya, con Peteco Carabajal de invitado- antes de entrar por unos meses en un parate de shows para grabar su nuevo trabajo discográfico, el sucesor de Cuando Salga El Sol.
Canciones de ese disco -"Chacarera de las cloacas", "Saya del Yuyo", "Como una luz", "La Costumbre", "Niña Mapuche", "Sobran", "La Recuperada", "Preguntá vos Chacarera"- y de los anteriores, más invitados, fueron la base de la propuesta de Arbolito: Raly, Daniel Buira, el Ballet Amerindia y la -casi- integrante del combo Verónica Condomí, a quien cedieron espacio para que en solista interpretara la bellísima zamba que le dedicara su padre Miguel: "Zamba para la guagüita".
Mientras entre el pogo flameaban las banderas de colores, "a lo Piojo", un ritual que se repite en cada presentación, el frío afuera calaba los huesos.
Adentro con la medianoche encima, los corazones contentos y los pies calientes seguían bailando al ritmo de cuelgues musicales norteños que el multiinstrumentista Agustín Ronconi creaba junto a Pedro Borgobello.
El ambiente a fiesta quedaba flotando en el aire, la juntada de verdad aquí, como el viernes, fue el compromiso con la gente, ese que sólo tienen los artistas que no imponen estrategias de mercado para ser populares.
Paola De Senzi direccion@boletinfolklore.com.ar
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