Lo dijo Peteco Carabajal. “Estamos aquí cantando en un encuentro donde prima la tradición, los artistas clásicos, los que estuvieron hace 40 años y siguen estando, por eso los Manseros también forman parte de esto.”
El comentario que, promediando su presentación hizo el santiagueño, corresponde ni más ni menos a un momento de la serie de conciertos con los que Julio Marbiz festeja los 40 años de su creación: Argentinísima. Del 17 de septiembre al 24 de octubre, durante cinco fines de semana, el teatro Broadway albergará a casi todas las regiones del país, representadas en algunos de sus músicos.
Por el escenario del teatro de la calle Corrientes- y con producción ejecutiva de Nito Artaza- desfilarán artistas como Horacio Guarany, el Chaqueño Palavecino, Soledad, Los Nocheros, Los Carabajal, Jaime Torres, Argentino Luna, Ramona Galarza, Antonio Tarragó Ros y Mario Alvarez Quiroga entre otros.
La puesta en escena es austera –un escenario totalmente despojado- para el viernes 18 de septiembre, en la segunda de las tres noches dedicada a Santiago del Estero. Actuarán –además de Peteco, claro- Cuti y Roberto Carabajal con Suna Rocha de invitada, Los Manseros Santiagueños y Roberto Galvéz.
Es austero también el discurso de Marbiz, quien en cada salida no deja de recalcar lo mucho que hizo por “nuestra música folklórica”. En lo que no hace hincapié, –ni tampoco parece haber estudiado- es en que la música, los artistas y el público se renovaron en los últimos 15 años.
Para el presentador la historia del folklore parece haber concluido junto con su labor en Cosquín, porque en su discurso, no hay lugar para la nueva generación de músicos populares. Sus palabras comienzan en Andrés Chazarreta, se detienen unos minutos en Atahualpa Yupanqui y Jorge Cafrune y terminan en Jaime Dávalos, mechados entre sus relatos sobre su historia dentro del mundo del espectáculo. Quizá una leve mención a Jacinto Piedra, deja entrever hasta dónde llega la actualidad de “su” folklore y el de Martín Marbiz –su heredero menor- para quienes el árbol genealógico de la familia Carabajal culmina en Peteco, por caso, o Demi, el más joven de la familia.
Nadie niega la sabiduría ni los años de trabajar por el folklore y hay que destacar, que pocas veces la gente de Buenos Aires tiene la oportunidad de ver en una sola noche a tantos artistas de renombre en un mismo escenario. Pero eso –se sabe- ya no es convocante, a juzgar por experiencias recientes y por este teatro Broadway desierto. Otro punto más del que hay que aprender.
Cada artista pone lo mejor en su presentación. Sin brillar, cumple con la pauta: acompañar el relato de Marbiz. Un poco más de media hora para Cuti y Roberto con sus clásicos, otro tanto para Los Manseros Santiagueños, y un Peteco Carabajal muy lejos de la versión de Mediterráneo de su último disco, despachando sin interrupción sus chacareras más tradicionales. Guillermo Galvé, con pista pregrabada y sus tangos sobreactuados y el ballet dirigido por Luis Pereyra y Nicole Nau, acompañando con su danza más tradicional y su zapateo archiensayado.
Ahora, sobre el escenario, un artista emblemático de la renovación del folklore –Peteco- canta en serie lo más tradicional de la música santiagueña. Queda el recuerdo de un momento de esta noche, que tira abajo toda la austeridad y el tradicionalismo de Marbiz. Reynoso, el vidalero de Los Manseros, se sale de la vaina e improvisa con su bombo unas coplas. Está fuera de libreto. Las miradas cómplices de Alito, Martín y Onofre se transforman en sonrisa, y la música continúa.
Afuera, la calle Corrientes comienza a transitar una noche fría y lluviosa. A pocas cuadras, en la Legislatura de Buenos Aires acaba de terminar un homenaje al poeta chileno Víctor Jara con el grupo argentino de percusión De Tal Palo entre los artistas que animaron. Mañana, a la hora en que Julio Marbiz vuelva a contar su historia oficial y diga “Julio Marbiz le las buenas noches”, como lo hacía hace 40 años, una multitud estará bailando chacareras al ritmo de Semilla en su Peña Eléctrica.
Paola De Senzi direccion@boletinfolklore.com.ar
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