Una guitarreada de amigos y un personaje como nexo: el Perro Santillán. Histórico y legendario Robin Hood norteño, que ya contaba con ayuda solidaria de los Inti Huayra en Jujuy, y que por esas cosas que tiene la vida –para nada casuales-, también conocía a Horacio Fontova. La química se dio de inmediato y el proyecto surgió como tiro: "salgamos a tocar juntos". Probaron en Jujuy, luego en Córdoba -donde viven algunos integrantes de Inti Huayra- y ahora -el jueves 8 de octubre- hicieron escala en Buenos Aires, en el ND Ateneo.
Horacio Fontova -músico, compositor, actor, dibujante, humorista-desde hace algunos años puso en sus discos y presentaciones el folklore que siempre cantó y aquí -acompañado por José Ríos en bajo y Puki Maida en batería y percusión- lo despliega con algunos clásicos como "La Nochera", "Santa María Linda", "Zamba de las Tolderías", "Criollita Santiagueña" y otros de su autoría en los que filtra su visión de este mundo, como en "La Verdadera" (nos venden la pastilla para que no nazcan más nenes, pero nos queda la tierra para que paguen lo que deben) o su desopilante humor, como en Moi je suis la lagagne, un tema dedicado a un viejo amor francés.
Los jujeños de Inti Huayra (en quichua viento del sol) se formaron en el año 1999, y tienen dos discos editados: "Pa la Vuelta" y "Almas". El grupo esta formado por Bacha Fiad en cajón peruano, bombo, y percusión; Pachi Herrera en guitarra charango y voz; Ezequiel Lopez en guitarra y voz; Capi Nieva en quenas y vientos; y José Viti Alba en quenas, flauta de pan y zamponias. Una característica del grupo -que los encuentra en los caminos del Perro de vez en cuando- es su actividad educativa: brindan conciertos didácticos, a todas las escuelas primarias y secundarias del país.
En el Ateneo dieron una tremenda clase de música y sentido social en sus canciones. Ya desde el comienzo, con la voz en off de aquel niño que ruega por su Quebrada -devastada culturalmente (y de otras tantas maneras) a partir de la declaración de Patrimonio Mundial-, hasta la bellísima "Bichito de Luz" (los vi cansados del mundo, los vi morirse de hambre, los vi con el pegamento para irse un rato, para escaparse).
La aplanadora de sonidos del norte continuó con canciones de sus dos discos: "Verde Verdecito", "Gato del Perro" (dedicado a Santillán) "Doña Ubenza" y una magnífica versión-homenaje a Ricardo Vilca con "El Último Tren".
Gustavo Patiño se sumó en la mitad del set de los Inti Huayra, que volvieron a invitar a Fontova para el final con "Clavelito Tilcareño", "Canchis Canchis " y "Venite pa Tucumán".
Dos temas y un final con yapa: una canción del nicaragüense Carlos Mejia Godoy ("Son tus perjúmenes, mujer") y una versión de "Un tal Brigitte Bardot", de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota. Cenit de una noche que mantuvo la adrenalina en alto, sin decaer ni un segundo.
Paola De Senzi direccion@boletinfolklore.com.ar
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