Jaime Torres acaparó una noche de Avellaneda y la dejó en andas de su música maravillosa.
Nada más alejado de las luces de la gran ciudad que el Teatro Roma. En la localidad vecina al Riachuelo, sobre una calle angosta y a metros de la avenida, al sur de Barracas, el barrio donde vive el maestro, culpa de la "tocadita" de esa noche.
Es que la idea surgió de él mismo, por la necesidad de encontrarse con amigos y ofrecerles su música. Y vaya el regalito que les dio a los afortunados que tuvieron el placer de estar la noche del sábado 31 de octubre en el Roma.
Pasadas las diez, apareció el tucumano en escena, tan sólo con su instrumento, para una selección de bailecitos acompañado por el silencio. Después llegó la banda: piano, acordeón, guitarra, charango y percusión, (Goyo Álvarez, Leonel Bravo, Adriana Leguizamón y Sergio Lobo) y la bailarina preferida: su hija.
Sonaron La Arunguita; La Arenosa, La Zamba Alegre, Oh! Cochabamba y Viva Santa Cruz. Y llegó la invitada de la noche. Para completar la sensación de volar por el norte, Melania Pérez puso su maravillosa voz a los sonidos del viento: comenzó con Adiós Pueblito de Iruya, continuó con la Baguala del Alfarcito y se despidió con la Vidala del Nombrador, dejando de pie al público para el aplauso. Regresó al escenario para cantar con la banda, Taquiña y Zamba de Lozano.
Antes del final, hubo un interesante contrapunto donde confluyeron dos culturas: la peruana (gracias a otro invitado de la noche, el percusionista y bailarín peruano Wilmer Palomino) y Sergio Lobo: malambo y marinera fueron las danzas, al son del charango del Maestro.
Hubo un cierre maravilloso, fuera de ambiente y romántico. Si alguien pensaba que con un charango no se podía tocar un bolero -Ansiedad-, estabo equivocado. Don Jaime cierra los ojos y sale el sonido que imagina.
Él mismo se encarga de descifrar parte del misterio. Fue hace mucho tiempo, cuando de joven y anunciando una vida de músico, su padre, que era carpintero, le dio un consejo: "hágalo, pero hágalo bien, como quien hace una silla". Y vaya si le hizo caso.
Paola De Senzi direccion@boletinfolklore.com.ar
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