No es difícil ver lo que han crecido Los Huayra. En materia musical, su último disco, "Código de Barro" fue parte de un proceso de madurez en la que se conjugó también una buena selección de autores y un avance en las composiciones propias. Y lo que es más importante y donde se destaca el crecimiento de esta banda salteña -que escapa bastante al fenómeno de los cuartetos vocales que andan pululando en el ámbito folklórico actual- es el crecimiento en cuanto al contacto y la relación con el público.
Esta es la primera vez que Los Huayra se presentan solos en la ciudad de Córdoba (han venido antes pero junto con otros artistas), y lo hicieron el sábado 14 de mayo en el Espacio Quality, un lugar donde se conjugan excelentemente todos los detalles – sonido, luz e imagen- para que el show sea perfecto, al menos tecnológicamente.
El repertorio del grupo es el que viene haciendo a partir de sus discos -en junio adelantan el próximo en La Trastienda de Buenos Aires-, ese que el público festejó minuto a minuto, verso a verso: "Si te vas", "La Despedida", "Ojala", "La Alejada", "Zamba para Olvidar", "La voz del Viento", "Guanuqueando", "Guitarra de Lino", "Sin decirte Adiós", "Hay que Esperar", "Al Jardín de la República", y muchas más, coreados por el público del Quality, que en gran mayoría joven y eufórico, cantó cada una de las canciones, a partir de las palabras de Juan Fuentes, vocalista líder de destacada voz: "se ha roto el hielo desde el comienzo”. Luego, invitó a los representantes de las provincias a levantar los brazos, en una especie de "aquí estamos", a sabiendas del crisol provinciano que conformaba la multitud.
Si Juan Fuentes y Sebastián Giménez se destacan por sus voces, Juan José “el colo" Vasconcellos, hijo del poeta salteño "Puma" Vasconcellos (libretista, por ejemplo de la Serenata a Cafayate), es quien se anima a escribir algunas letras de canciones, mientras que el tecladista Luis Benavidez aporta los arreglos y lleva musicalmente a la banda, que se completa con Hernando Mónico en bajo y Álvaro Plaza en percusión. Todos se llevan en mayor o menor medida, los supiros de las jovencitas , llevando la delantera el compositor.
La fiesta que prometían Los Huayra en la previa del sábado, se llevó a cabo en Espacio Quality al pie de la letra, con los brazos en alto y un coro de voces que colmó las plateas, regadas -como corresponde por estas tierras- por buenas cantidades de fernet, y grandes dosis de folklore.
PDS
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